Banco Azteca, a través de su programa “Aprende y Crece”, promueve la independencia financiera en Guatemala
- A través de su programa de Educación Financiera y Negocios, “Aprende y Crece” de Banco Azteca impulsa el ahorro, el uso responsable del préstamo y la prevención de fraudes para fortalecer la independencia financiera de los guatemaltecos.
En un contexto donde la educación financiera cobra cada día más relevancia, “Aprende y Crece”, el Programa de Educación Financiera y Negocios de Banco Azteca, acompaña a mujeres, estudiantes universitarios, adultos mayores y público en general con herramientas prácticas para que tomen decisiones financieras informadas.

En Guatemala, el 65 % de la población adulta posee al menos una cuenta bancaria, según los últimos datos de la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) actualizados en marzo de 2025. Esto representa un notable avance desde cifras previas por debajo del 40 %.
Banco Azteca destaca el rol de la banca digital como motor de independencia financiera, facilitando operaciones rápidas y seguras. Su app es una herramienta de confianza entre los usuarios guatemaltecos.

De igual manera, se recomienda a los usuarios proteger sus datos personales, verificar enlaces oficiales y activar medidas de seguridad al operar digitalmente.
Para quienes buscan mayor estabilidad económica, Aprende y Crece comparte cinco consejos clave: ahorrar con constancia, diversificar fuentes de ingreso, hacer uso responsable del crédito, proteger la información personal y Planificar el futuro con seguros y aportes voluntarios.
Banco Azteca reitera su compromiso con el bienestar financiero de Guatemala, brindando materiales educativos, herramientas interactivas y recursos prácticos en www.aprendeycrece.com
Acerca de Banco Azteca
Banco Azteca S. A., Institución de Banca Múltiple comprometida con el desarrollo de productos y servicios financieros que permiten generar progreso y bienestar en las comunidades en las que opera, cuenta con una de las redes de sucursales bancarias más grandes en México así como sistemas digitales sin paralelo, que permiten a millones de clientes —que históricamente no habían sido considerados por las instituciones financieras tradicionales— tener acceso a soluciones financieras de clase mundial.