Con su trilogía el escritor guatemalteco Erick Gálvez nos ofrece una mirada fresca y honesta sobre el quehacer cinematográfico en Guatemala.
El escritor y productor guatemalteco Erick Gálvez, presentó el libro “La culpa es del director”, libro con el cual se completa la trilogía relacionada con la creación cinematográfica. El evento se llevó a cabo en la Universidad Rafael Landívar y al mismo asistieron autoridades, docentes, estudiantes, profesionales del medio audiovisual, amantes del cine e invitados especiales.

Con esta nueva publicación, editada por la Editorial Cara Parens de la Universidad Rafael Landívar, Erick Gálvez cierra su trilogía, iniciada con La culpa es del guionista (2013) y La culpa es del productor (2017). Más que una guía para estudiantes y profesionales del cine, esta obra ofrece una mirada crítica y actual al quehacer cinematográfico en Guatemala y América Latina.

Una trilogía única que desmitifica el cine
Desde su primera publicación en 2013 La culpa es del guionista se convirtió rápidamente en una herramienta clave en aulas universitarias, talleres de cine y bibliotecas personales. Con un estilo claro, desenfadado, repleto de humor y referencias accesibles, Gálvez rompió con el molde de los manuales académicos tradicionales para acercar el lenguaje audiovisual a una nueva generación de creadores.


La culpa es del guionista no solo ofrece conceptos técnicos y narrativos sobre estructura dramática, creación de personajes y escritura de guiones, sino que lo hacía desde una voz honesta, cotidiana, que hablaba de tú a tú con el lector. La obra se convirtió en una referencia necesaria para quienes desean contar historias desde sus propias realidades, sin depender de fórmulas hollywoodenses.


Con La culpa es del productor (2017), Gálvez volvió a sorprender, esta vez enfocando su mirada en uno de los roles más invisibilizados y, al mismo tiempo, más determinantes en cualquier producción audiovisual: el productor. Esta segunda entrega explicaba con precisión —pero sin perder su estilo accesible y divertido— cómo presupuestar un proyecto, distribuir roles, entender los distintos tipos de productores en un rodaje y sortear los múltiples obstáculos que acompañan una producción independiente. El libro se convirtió en un compañero indispensable para quienes se atreven a hacer cine con pasión, ingenio y recursos limitados.


Ahora, con La culpa es del director, Gálvez cierra el triángulo fundamental de la creación cinematográfica. En esta obra, el autor se adentra en las múltiples facetas del director audiovisual: desde el trabajo de preproducción y desarrollo artístico, hasta la dirección de actores, el lenguaje de cámara, la relación con el equipo técnico y la toma de decisiones creativas que marcan la diferencia entre una historia contada y una historia vivida en pantalla. Además, Gálvez no se detiene en los aspectos técnicos, sino que ofrece una reflexión profunda —aunque amena— sobre la responsabilidad ética, estética y emocional del director como guía de una visión colectiva.
Una obra pensada para el contexto guatemalteco
Uno de los aspectos más destacados de la obra de Gálvez es su pertinencia cultural. En lugar de repetir fórmulas ajenas, el autor se atreve a hablar de lo que significa hacer cine en Guatemala: los retos de conseguir financiamiento, las dificultades de acceso a equipo técnico, la necesidad de formar equipos multidisciplinarios y la importancia de generar redes de apoyo entre creadores.
Durante el lanzamiento, Erick Gálvez conversó sobre su proceso de escritura, las experiencias que inspiraron el libro y los aprendizajes acumulados tras más de una década de trabajo en el medio audiovisual.
Un aporte a la formación y a la industria audiovisual local
En una época donde abundan los tutoriales rápidos y las fórmulas prefabricadas, obras como las de Gálvez recuperan el valor del aprendizaje profundo, honesto y situado. Su trilogía no solo responde a una necesidad educativa, sino que propone una visión ética y estética del audiovisual como herramienta de transformación social.
Que existan libros como La culpa es del guionista, La culpa es del productor y ahora La culpa es del director, escritos desde Guatemala para el mundo, es una muestra del talento y la creatividad que existen en el país. También es una invitación a seguir creyendo en las historias propias, en las voces emergentes y en la posibilidad de hacer cine con pocos recursos, pero con mucha pasión.
Sobre el autor:
Erick Gálvez no solo es autor, sino también un referente en el ámbito de la producción audiovisual guatemalteca. Con una amplia trayectoria en la creación de contenidos, desarrollo de proyectos y formación profesional, Gálvez ha colaborado en múltiples cortometrajes, series, campañas publicitarias, documentales y películas que buscan contar historias desde lo local con una mirada global. Su compromiso con la formación de nuevas generaciones de creadores lo ha llevado a impartir talleres, conferencias y cursos en universidades y festivales.
A través de sus libros, redes sociales y canal de YouTube (@ErickGalvezPresenta), Gálvez ha logrado construir una comunidad que no solo aprende de teoría, sino que se motiva a crear desde la acción, el error, la práctica y la colaboración. Su lema tácito parece ser: “No necesitas un gran presupuesto para contar una gran historia, necesitas una gran historia que sepa adaptarse a tu realidad”.
En un contexto donde la mayoría de los manuales y guías sobre cine provienen de países con industrias consolidadas, Gálvez apuesta por una pedagogía audiovisual adaptada a la región, con referencias culturales propias, ejemplos cercanos y un lenguaje que no intimida, sino que acompaña. Sus libros no pretenden ser tratados académicos, sino compañeros de viaje, cuadernos de trabajo, fuentes de inspiración.
Información de contacto erickgalvez100@gmail.com o al número (502) 59636620. Instagram @erickgalvezpresenta y YouTube @ErickGalvezPresenta.